Qué lindo leer

Anécdotas marinas

Corral

Cuando fuimos a Corral yo tenía 7 años y fui con mi mamá a una competencia de gimnasia rítmica. Nos subimos a la barcaza y ya pasados 6 minutos empezamos a ver neblina y se empezó a mover la barcaza. Cuando la barcaza bajaba se veían que las olas subían y yo pensaba que ahí estaban los peces, y cuando la barcaza subía las olas bajaban, ya después de unos 30 minutos, llegamos.
Por Leo. M

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En Isla Tortuguero

El 2019 fuimos a Costa Rica con mi familia, y uno de los lugares que visitamos ahí fue una isla que se llama Tortuguero, que es bastante pequeña (de hecho se puede cruzar caminando), y fuimos para allá para ver como unas tortugas (de aprox. 1m) ponían sus huevos.
Por Blanca. C

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Una confrontación animal

Mi (anécdota no tan breve)
El pequeño Simón estaba agachado mirando en el charco viendo a aquel octópodo al frente de aquel cangrejo que blandía sus dos fuertes pinzas, Simón miraba ansioso de ver qué sucederá con aquellos dos animalitos que estaban a punto de confrontarse.
Por Simón. G

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En Arica

En Arica el mar me enseñó a nadar junto a mi primo. Así que estoy feliz, esta es mi anécdota positiva.
Por Antín. C

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El horizonte

Yo antes pensaba que donde estaba el horizonte en el mar había una cascada, pero ahora sé que no. Ahora me pregunto: si me acerco al horizonte ¿qué pasará?
Por Amalia. T

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Una anécdota MEDIA loca

Bueno, mi anécdota es muy, pero muy corta… Yo estaba en una playa con mi tía y mi prima, como nosotras somos medias, MEDIAS locas empezamos a acercarnos al mar cada vez más y más, lo único malo de eso eran…las olas, ya que aquellas eran muy, pero MUY grandes. Bueno llegamos a el límite de que nos llegará como poco más de las cintura, el único problema era que yo era y soy la más pequeña, entonces…¿qué pasa?

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Un hoyo

Un día estaba en la playa en el mar y me puse a hacer un hoyo muy cerca de las olas, y de repente una ola muy grande me pasa por encima y mi mamá gritando muy asustada: “¡¡Hija estas bien, ¿no te paso nada?!!” Y yo: “Mamá no pasa nada, yo estoy bien”. Y esa es mi anécdota.
Por Amaya. V

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